
En mitad de una vorágine de mojitos, fiestas, recorrido por varios pueblos de la comarca, bodas y demás viajes a la playa, hoy viernes noche hago un descanso. Y lo hago, además de para recuperar fuerzas, con el objetivo de seguir leyendo (y espero, acabar) el primero libro de la trilogía de Stieg Larsson. Entre página y página, le echaré también un vistazo a otro libro que tengo entre manos, 'El secreto de las fiestas', un título muy apropiado para el verano que me estoy pegando, escrito por Francisco Casavella.
Un escritor que poco después de ganar el Premio Nadal por su obra 'Lo que se de los vampiros' en el año 2008, falleció de un ataque al corazón cuando todavía era muy joven. Tenía 45 años. Se da la casualidad, además, de que su madre y la mía comparten mismo pueblo, Tébar. Un pueblo que, en un futuro, podría homenajear a una figura literaria de tamaña importancia.