MI MÚSICA

martes, 19 de mayo de 2009

Happy-flower


Hay cosas en esta vida que para mí son infumables: el festival de Eurovisión, la fuente de La Miliaria, los ruidos de mi vecina (que por cierto, saca la basura a las 11,00 horas), el precio de algunos zapatos que quiero comprarme, los saludos que recibo de ciertos pseudoperiodistas (en plan, te estoy perdonando la vida), la actitud happy-flower* de algunas personas (que todo lo ven de puta madre aunque vayamos de culo), madrugar, las dietas, y la programación de ciertos medios de comunicación locales, que se caracterizan por una actitud precisamente happy-flower*, antiprofesional, partidista en demasía, llena de desidia, desorganizada y complaciente (en mi opinión, por supuesto).

Por dar unas pinceladas.

*Happy-flower: dícese de aquel que todo lo ve rosa, aunque esté más negro que la boca de un lobo. Actitud muy extendida en nuestro querido poblado, que postula que todo es guay, todos somos felices y aquellos que no lo ven así, son antipatriotas, antirodenses y malas personas en general. El happy-flower suele ser, casi en un 100% de su personalidad, un pelota de manual.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Y como peces rémora vagan riendo gracias al ballenato de turno.

Anónimo dijo...

Esto me recuerda mi época de la "mili" en tierras africanas, hace ya.. más de 20 años, ¡como pasa el tiempo!. En la entrada de todas las compañías, barracones, había un cuadro que decía.. "No es importante hacer lo que nos guste, es importante que nos guste lo que hacemos". Es decir, no pienses en lo que te gustaría hacer, piensa que lo que estás haciendo, aunque sea obligado, te gusta. Hacer, pensar, tener, disfrutar, y muchos verbos mas, se aplicaría a los Happy-flower de nuestro pueblo.

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